Radioterapia e inmunofármacos mejoran resultados en melanoma
Publicada el: 9 de junio de 2015
Volver al inicioLa combinación estratégica de radioterapia y fármacos (ipilimumab, nivolumab, pembrolizumab) incrementa la respuesta inmune. Según los especialistas, los resultados obtenidos son muy prometedores en melanoma metastásico y se prevé que sigan por esa senda en otros tumores donde aún están en fase experimental.
Pedro Lara, jefe de Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín y nuevo presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), que ha celebrado su congreso en Valencia, ha señalado a DM que el éxito de esta combinación se basa en dos cuestiones claves ya conocidas: "Con la radiación destruimos el tumor, liberamos antígenos y hacemos que sea visible al sistema inmune; y éste, gracias a los inmunopotenciadores, está más capacitado para reconocer y luchar contra ellos".
Protones e hipertemia
El especialista ha resaltado los resultados en un tumor como el melanoma metastásico, que hasta la fecha tenía muy mal pronóstico: "Con los tratamientos sistémicos estándar obteníamos tasas de respuesta de entre el 5 y el 10 por ciento y en la actualidad, con la combinación rondamos el 50 por ciento". Según Lara, es previsible que estos resultados tan llamativos se obtengan y repliquen en situaciones de tanto impacto como el carcinoma renal, sin olvidar que hay en funcionamiento diversos ensayos clínicos en pulmón, páncreas y riñón, "donde los resultados podrían ir en la misma dirección".
La terapia de protones es un tipo de radioterapia avanzada que utiliza un haz de estas partículas para aplicar radiación directamente al tumor. Aunque hasta la fecha no ha demostrado una mayor supervivencia frente a técnicas como la propia radioterapia de fotones, presenta una ventaja que la hace muy atractiva a corto y medio plazo: "Para llegar al tumor, la dosis inicial es muy baja y, posteriormente, la radiación residual es prácticamente cero", según ha explicado Alejandro Tormo, jefe de Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital La Fe, de Valencia.
Las indicaciones más frecuentes son aquéllas en las que el tumor se encuentra cerca de una zona sensible o con poca tolerancia a la radiación. "La oncología pediátrica es la gran beneficiada, ya que los niños reciben menos dosis y, por tanto, una menor toxicidad en una población que vivirá muchos más años. Los especialistas calculan que podría ser útil para hasta un 17 por ciento de las indicaciones tumorales".
Otra de las novedades del congreso se ha centrado en la hipertermia. Esta elevación artificial y controlada de la temperatura intratumoral, entre 40-44 °C, sin superar los límites de la tolerancia de los tejidos vecinos sanos, aumenta la perfusión y oxigenación de las células tumorales hipóxicas que son tres veces más resistentes a la radiación que las sanas, haciendo que la acción de la radioterapia sea hasta 1,5 veces más eficaz", según Jorge Contreras, del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Regional de Málaga, e impulsor de la terapia.