El Informe Mundial sobre el Alzheimer 2014 La demencia y la reducción del riesgo: Un análisis de los factores de protección y modificables, arroja que los factores de riesgo del corazón funcionan como alerta también en el Alzheimer. "Lo que es buenos para el corazón lo es para el cerebro", sentencia el informe anual que ha sido presentado en el III Simposio Internacional "Avances en la investigación sociosanitaria en la enfermedad de Alzheimer" que se ha celebrado en el Auditorio Hospedería Fonseca.
"Hay una evidencia importante que indica que el riesgo de demencia para la población puede ser modificado por medio de la reducción en el uso del tabaco y mayor control y detección de la hipertensión y la diabetes, así como el control adecuado de los riesgos/problemas cardiovasculares", explica el documento, que insiste en sus principales conclusiones en que "los mensajes para promover la salud del cerebro deben de ser integrados en las campañas públicas de promoción de la salud" e insta a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a incluir la demencia en las campañas de públicas de las enfermedades no transmisibles para darle más importancia.
Además, el Informe Mundial sobre Alzheimer pone de manifiesto otros detalles como que "la evidencia más clara para posibles asociaciones causales con la demencia son: la poca educación en etapas tempranas; la hipertensión en la edad madura; el consumo de tabaco; y la diabetes a lo largo de la vida". También indica que "el mayor aumento en la prevalencia de la demencia se está produciendo en países de economías medias y bajas, donde factores de riesgo como enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes aún son un problema serio.
El encuentro científico internacional ha sido inaugurado por S.M. la Reina Sofía junto al presidente en funciones de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el alcalde en funciones de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, y la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Ministerio de Sanidad, Susana Camarero.
Precisamente, Camarero destacó que el médico no sólo tiene que ver al paciente de Alzheimer desde el punto de vista clínico, sino que debe incluir los aspectos emocionales y afectivos por lo que es "determinante" un abordaje integral con más coordinación entre el ámbito sanitario y el de servicios sociales. El objetivo fundamental, opinó, es que se pueda trabajar con la enfermedad de manera integral de manera que puedan seguir "manteniendo su autonomía y se les devuelva la dignidad". Camarero finalizó su intervención lanzando un mensaje de esperanza basada en el compromiso de no abandonar a los enfermos.
La secretaria de Estado recordó que el Alzheimer es ya la séptima causa de muerte en España y más de 3 millones y medio de personas conviven con la enfermedad. Una dolencia que afecta sobre todo a las mujeres. Siete de cada diez muertes de Alzheimer son mujeres, y más del 85 por ciento de las excedencias para cuidar enfermos, están protagonizadas también por mujeres.