Primer nacimiento tras reimplantar un ovario preservado en la pubertad
Publicada el: 10 de junio de 2015
Volver al inicioUna mujer de 27 años ha dado a luz a un niño sano gracias al reimplante de su propio tejido ovárico que fue criopreservado cuando tenía 13 años y 11 meses. Es la primera vez en el mundo que la criopreservación de tejido ovárico se efectúa durante la pubertad con buen resultado, según indican los médicos que han hecho posible este avance en Human Reproduction.
El procedimiento sí se ha empleado con éxito en mujeres mayores que debían someterse a un tratamiento oncológico, y está detrás del nacimiento de una treintena de niños en todo el mundo.
La paciente, nacida en el República del Congo, fue diagnosticada con una anemia falciforme cuando tenía cinco años. Tras emigrar a Bélgica a la edad de 11 años, los médicos decidieron tratar su enfermedad con un trasplante de médula ósea, que requirió la inhibición del sistema inmunológico mediante quimioterapia, una medida que suele afectar de forma permanente el funcionamiento de los ovarios.
Antes de iniciar el tratamiento, los especialistas extrajeron tejido ovárico de la paciente que entonces tenía 13 años y 11 meses para criopreservarlo. En aquel momento, la muchacha no tenía la menstruación, si bien se habían constatado signos de inicio de la pubertad a los 10 años.
El trasplante de médula ósea resolvió la enfermedad, si bien afectó a la función ovárica y finalmente, se le administró terapia hormonal para inducir la menarquia.
Diez años más tarde, la paciente, para atender el su deseo de maternidad, la ginecóloga Isabelle Demeestere, del Laboratorio de Reproducción Humana en el Hospital Erasmo, en Bruselas, reimplantó el tejido ovárico e instauró un tratamiento hormonal. La intervención culminó con un embarazo natural y un parto a término, dos años después del trasplante.
Para Demeestere, "es un importante avance, pues los niños son los pacientes que más se podrán beneficiar de este procedimiento en el futuro. No obstante, el éxito de esta intervención requiere más investigación más amplia en las mujeres más jóvenes, incluidas las prepúberes.