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Los fondos para problemas de salud mundiales son insuficientes

Publicada el: 20 de julio de 2015

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La lenta respuesta internacional ante al brote del Ébola en África Occidental (el primer caso se produjo en una aldea de Guinea en diciembre de 2013) ha provocado una oleada de críticas por la escasa coordinación entre países para abordar problemas de salud mundiales.

La búsqueda de explicaciones a esa parálisis revela un transfondo económico. Un estudio dirigido por Dean Jamison, experto en economía de la salud mundial de la Universidad de California, y publicado en The Lancet, concluye que de los 22.000 millones de dólares (20.246 millones de euros) que se gastaron en 2013 en la ayuda a la salud mundial, sólo la quinta parte se destinó a prioridades globales, como la investigación en enfermedades que afectan a los países más pobres, la prevención de brotes epidémicos y el liderazgo mundial de la salud.

Economistas de la salud proponen una nueva definición de la financiación sanitaria mundial que incluya el gasto adicional en I+D pública para patologías olvidadas
El informe, financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, es el primero que aborda cómo se reparten los fondos de los donantes de Ayuda al Desarrollo entre problemas de salud específicos de cada país y cuestiones globales de salud. Además, el trabajo propone una nueva definición de la financiación sanitaria mundial, que incluye el gasto adicional en I + D pública para las enfermedades olvidadas. "Este es un nuevo concepto que, potencialmente, puede cambiar la forma de cómo apoyan los responsables políticos los problemas de salud", sostiene el autor principal, Marco Schäferhoff.

En total, el análisis encontró que apenas 4.700 millones dólares (4.330 millones de euros) se destinaron a las cuestiones globales de salud, una cantidad notablemente inferior a los 6.000 millones de dólares anuales (5.529 millones de euros) estimados sólo en I + D para enfermedades olvidadas.

El análisis encontró que en 2013, los donantes invirtieron menos de mil millones de dólares (921 millones de euros) en la gestión de riesgos transfronterizos, aunque el Banco Mundial calcula que el coste anual de una estrategia para prevenir una pandemia en los países en desarrollo sería sólo de 3.400 millones de dólares (3.132 millones de euros).

Presupuesto de la OMS
Antes de que se extendiera la epidemia del Ébola, el presupuesto de la OMS para controlar la crisis se redujo a la mitad, de 469 millones de dólares (432 millones de euros) a 241 millones de dólares (222 millones de euros). Sin embargo, la aprobación de un fondo de emergencia para la OMS de 100 millones de dólares (92 millones de euros) demuestra que "los líderes mundiales han comenzado a reconocer la necesidad de abordar este déficit de financiación", sostienen los autores.

Pero, añaden que "los donantes gastaron sólo el 3 por ciento de la ayuda a la salud mundial para 2013 en el liderazgo y la gestión, y que "el presupuesto básico de la OMS sigue disminuyendo".

El análisis muestra que la mayoría de la ayuda para salud, el 79 por ciento, se destinó a las funciones específicas de cada país en materia de salud mundial.

Sin embargo, los autores predicen que en los próximos 20 años es probable que haya cambios significativos en la ayuda sanitaria internacional, ya que el crecimiento económico permitirá que más países aumenten el gasto en servicios de salud nacionales. Esto ayudaría a las personas más pobres del mundo, incluso a las que viven en países de renta media. Los investigadores sostienen que China y India podrían beneficiarse de la compra al por mayor de materias primas, de precios reducidos de los fármacos o del control de enfermedades como la tuberculosis multirresiste.

"Debemos invertir en funciones globales, como la I+D y limitar la transmisión transfronteriza de cepas resistentes a fármacos, ya que estas inversiones ayudarán a los pobres vivan donde vivan", concluye Jamison.

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