Povisa es el primer hospital gallego que receta un fármaco derivado del cannabis
Publicada el: 10 de octubre de 2010
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Dos mujeres viguesas, en torno a los cincuenta años y aquejadas, respectivamente, de esclerosis múltiple y un dolor crónico, han mejorado su calidad de vida gracias a un nuevo fármaco elaborado con derivados del cannabis y cuya comercialización fue aprobada en julio por el Ministerio de Sanidad. Ambas son pacientes del hospital Povisa, el primer centro gallego que prescribe el Sativex, un espray que se aplica en la mucosa oral y que ya ha sido autorizado en otros países europeos como Reino Unido.
"No se trata de una terapia de primera línea, antes recurrimos a otros fármacos, pero puede ayudar a atenuar el dolor en pacientes que son refractarios al resto de tratamientos", explica la doctora Ana Vázquez Lima, del servicio de Anestesiología, Reanimación y Unidad del Dolor.
En apenas dos meses, la usuaria que sufre esclerosis ha experimentado grandes beneficios en su espasticidad (rigidez muscular) y ya no tiene espasmos: "La mejora ha sido espectacular con una dosis muy baja: una inhalación cada ocho horas". La segunda, aquejada de un dolor neuropático debido a una malformación arteriovenosa en la médula cervical, lo utiliza con esta misma periodicidad y ya había fumado marihuana en alguna ocasión anterior porque le producía "cierto alivio".
El hospital vigués también prescribió este nuevo medicamento a un paciente con una neuropatía por VIH, pero ya no recibe el tratamiento porque cambió de residencia y en el centro sanitario que le corresponde no se lo administran.
El Sativex es el nombre comercial de un fármaco que utiliza dos de los principios más activos del cannabis, el tetrahidrocannanibol y el cannabidiol. A día de hoy, en España sólo está autorizado su uso compasivo, lo que implica que su administración debe ser autorizada por Sanidad y es responsabilidad del médico.
Los pacientes lo recogen en las farmacias hospitalarias y deben asumir su elevado coste, ya que tampoco está financiado: "Cada vial cuesta unos ciento cincuenta euros y nuestras pacientes están utilizando tres al mes, lo que significa casi quinientos euros".
La doctora Vázquez expuso en la reciente reunión de la Sociedad Gallega del Dolor celebrada en Vigo los beneficios probados de los derivados del cannabis en pacientes con esclerosis múltiple, neuropatías asociadas al VIH, dolor oncológico, síntomas asociados a la quimioterapia, como náuseas y vómitos, y anorexia. Este tipo de investigaciones y ensayos como el realizado en el hospital de Santiago con el propio Sativex son relativamente recientes en Europa, de ahí que muchos países se estén comenzando ahora a plantear su autorización.
"En Canadá el 5% de pacientes de unidades del dolor ya utilizan derivados del cannabis. Están en el cuarto escalón después de otros tratamientos y se comercializan en espray y en forma de cápsulas. Incluso se les prescribe marihuana fumada y les facilitan la hierba y el papel", explica Ana Vázquez.
Todos estos fármacos provienen de cultivos genéticamente controlados para cuantificar el porcentaje de principios activos que contienen y los efectos beneficiosos que pueden producir, una información esencial que se desconoce cuando se fuma cannabis sin control médico.
Los efectos secundarios más frecuentes de este tipo de medicamentos son mareos, sequedad de boca y cefaleas. Sufrir una dolencia psiquiátrica supone una "contraindicación absoluta", ya que es posible sufrir alucinaciones, y también el consumo de estupefacientes o algunos tratamientos con morfina. La posibilidad de que se genere una adicción "casi no existe" con pastillas y es "menor" con espray que cuando se fuma.
Además de las patologías ya citadas donde se ha demostrado su efectividad, se estudian los beneficios en casos de glaucoma, trastornos del tubo digestivo o patologías tumorales. Y, junto con los fármacos que utilizan los principios activos de la planta, también aumentan los desarrollados con cannabinoides sintéticos como la nabilona, que se utiliza para tratar los vómitos de pacientes sometidos a quimioterapia, o el rimonabant, indicado para combatir la obesidad y el tabaquismo. Ambos ya están autorizados en Reino Unido.