La contaminación atmosférica se asocia con un retraso en el crecimiento fetal
Publicada el: 5 de agosto de 2015
Volver al inicioEl estudio del impacto de la contaminación atmosférica es un campo de trabajo con grandes repercusiones, sobre todo al hilo del interés creciente sobre sus implicaciones en el desarrollo humano y el propio desarrollo social e industrial. Un buen ejemplo lo representa un estudio sobre el impacto de la misma en el crecimiento fetal durante el embarazo realizado por la Unidad Mixta en Epidemiología y Salud Ambiental de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (Fisabio), en la que participan investigadores de la universidades Jaume I de Castellón (UJI) y de Valencia (UV), que demuestra que la exposición materna a dióxido de nitrógeno (NO2), que está directamente relacionada con la contaminación producida por el tráfico, se asocia con un menor crecimiento del feto.
El estudio, publicado e la revista Environmental Health Perspectives, concluye que dicha exposición es más perjudicial en las primeras fases del embarazo. Estos resultados obtenidos van en línea con otros estudios que también muestran el impacto negativo de la contaminación en los niños. Por ejemplo, un trabajo realizado por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) y publicado este año en PLOS Medicine, concluyó que el desarrollo cognitivo de los niños que asisten a escuelas expuestas a la contaminación del aire por su proximidad al tráfico se ve enlentecido. Asimismo, un estudio publicado en 2013 en The Lancet Respiratory Medicine, ya apuntaba que la exposición a los contaminantes del aire durante el embarazo aumenta significativamente el riesgo de un menor crecimiento fetal, así como de una reducción del perímetro craneal medio de los bebés, tras considerar otros factores (tabaquismo materno, edad, peso y educación).
La exposición de la madre a los contaminantes ambientales es más perjudicial en las primeras fases del embarazo
El estudio de Fisabio, realizado en el marco del proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente), se ha desarrollado en Valencia, Sabadell, Asturias y Guipúzcoa siguiendo una rigurosa metodología de trabajo: comenzó con la medición de la contaminación atmosférica y la realización de mapas de exposición, la recogida de información directa durante el embarazo, atendiendo a todas las variables que podían influir (hábitos dietéticos de la madre, antropometría de los padres, hábitos respecto al consumo de tabaco y alcohol, clase social, nivel de estudios, la situación laboral, etc.), la recepción de información de las ecografías y la realización de modelos de crecimiento personalizados para cada niño teniendo en cuenta el potencial constitucional de crecimiento de cada uno de ellos. En concreto, se realizaron ecografías a 2.478 fetos a las 12, 20 y 34 semanas de gestación, en las que se midieron el diámetro biparietal (la distancia existente entre los dos huesos parietales del cráneo), la longitud del fémur, la circunferencia abdominal y el peso fetal estimado, además de completarse con la exploración antropométrica del bebé al nacer.
Para estimar la exposición a NO2 de las madres durante el embarazo, se realizó una campaña de medición en cada una de las áreas de estudio -por ejemplo, en Valencia 93 captadores pasivos fueron distribuidos en el área de estudio para obtener una medida de exposición basada en la residencia-. Los resultados de esta investigación indican que la exposición a más de 34 μg/m3 de NO2 (con respecto a los bebés que están expuestos a dosis menores) se asocia con una reducción del tamaño fetal de un 7 por ciento en cuanto al diámetro biparietal; de un 6 por ciento en el peso; y un de 4 por ciento en el perímetro abdominal. Además, el efecto más consistente se observa en el diámetro biparietal, entre las semanas 20 y 34 de embarazo, mientras que el más débil se aprecia en la longitud de fémur y sólo ocurre al principio de la gestación. Asimismo, la asociación negativa de esta exposición con el diámetro biparietal y el peso fetal ha sido significativamente mayor en madres fumadoras en comparación con las no fumadoras.
Una labor colaborativa
INMA-Infancia y Medio Ambiente es una red de investigación de grupos españoles que tiene como objetivo el estudio del papel de los contaminantes ambientales más importantes en el aire, agua y en la dieta durante el embarazo e inicio de la vida, y sus efectos en el crecimiento y desarrollo infantil. Este artículo concreto ha sido firmado por los investigadores de Fisabio Carmen Iñiguez, Ana Esplugues, Olga Costa, Marisa Estarlich, Mario Murcia, Maria José López Espinosa y Ferran Ballester, coordinador del Área de Ambiente y Salud de Fisabio-Salud Pública.
En el artículo también han colaborado investigadores del Consorcio de Investigación Biomédica de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), el Institut Hospital del Mar d'Investigacions Mèdiques, el Área de Salud Pública del Gobierno Vasco, Biodonostia Instituto de Investigación Sanitaria, y las universidades de Oviedo, del País Vasco y la Pompeu Fabra (Barcelona).