Descubren que la grasa blanca podría transformarse en grasa parda
Publicada el: 5 de agosto de 2015
Volver al inicioUna investigación de la Rama de Medicina de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, ha revelado que la grasa blanca podría transformarse en una forma semejante a la grasa parda a través de la liberación de adrenalina. Estos hallazgos se publican en Cell Metabolism.
Dado el impacto global actual de la obesidad, la capacidad de quemar calorías sin alterar los niveles de actividad física podría ser de un gran valor terapéutico. El aumento del gasto de energía a través de la conversión en parda de la grasa blanca, es muy prometedor para el tratamiento de complicaciones asociadas a la obesidad y a un estilo de vida sedentario.
Estudios previos demostraron que la gente tiene grasa parda, aunque en pequeñas cantidades, y que cuando ésta se enciende puede incrementar la tasa metabólica mientras reduce los niveles de glucosa en sangre. En esta investigación se prueba que la grasa blanca en humanos puede convertirse en una forma parecida de grasa parda. Sin embargo, para que esto ocurra se requiere de una intensa y prolongada liberación de adrenalina.
Pacientes con quemaduras
El estrés traumático por quemaduras representa un modelo único de estrés intenso y prolongado en el que la liberación de adrenalina se incrementa masivamente durante varias semanas después de la lesión.
El equipo de investigación utilizó este modelo de estrés para comprobar su hipótesis. Dispuso de 72 pacientes que habían sufrido quemaduras aproximadamente en un 50 por ciento del cuerpo, y de 19 personas sanas con las que realizar la comparación. Las muestras de grasa blanca de los pacientes heridos por quemaduras fueron tomadas en diferentes momentos después de la lesión. También se realizaron mediciones del metabolismo de las muestras de grasa, de la estructura de las células de grasa y de las tasas metabólicas de los pacientes en estado de reposo.
En términos genéticos, las células de grasa parda eran únicas en estructura y funcionalidad. Son más pequeñas que las células de grasa blanca, tienen un número más elevado de mitocondrias, y emiten una proteína llamada UCP1, que hace que la mitocondria queme calorías sin crear ningún tipo de energía química.
Los investigadores observaron que en los pacientes con quemaduras se produjo un cambio gradual en las características moleculares y funcionales de la grasa blanca hacia un fenotipo de grasa parda.
Labros Sidossis, de la Rama de Medicina de la Universidad de Texas, aseguró que el estudio "proporciona la prueba de que convertir grasa marrón en blanca es posible en los humanos. El próximo paso es identificar los mecanismos que apuntalan este efecto y luego desarrollar fármacos que imiten el efecto de inducción de quemaduras".