El CHUO demanda la puesta en marcha de una unidad de ictus
Publicada el: 29 de octubre de 2016
Volver al inicioHoy se celebra el Día Nacional del Ictus, una patología que se presenta cuando la circulación cerebral sufre un trastorno que altera su funcionamiento. Es lo que popularmente se conoce como trombosis o embolia y el colectivo en el que tiene una mayor incidencia es el de los mayores. De hecho la edad es uno de los principales factores de riesgo. Pese a ello la provincia no cuenta en su hospital de referencia con una unidad de ictus. «Tenemos una de las poblaciones más envejecidas, por lo tanto somos una zona con un alto índice de patología cerebrovascular, principalmente en el ictus isquémico», apuntaba el jefe de Neurología del CHUO, Daniel García.El responsable de este servicio participaba en al presentación del Plan Ictus de la Xunta y reivindicó que el centro ourensano disponga de esa unidad específica. «Intentaremos luchar porque sea una realidad en el menor tiempo posible porque se ha demostrado que disminuye la morbimortalidad y es el objetivo que tenemos que conseguir en las provincias que todavía no la tenemos», señaló, Esa unidad funciona en Santiago, desde hace un año también en Vigo, y en Coruña está formándose.
Eso no implica que el CHUO no trate a pacientes con ictus. De hecho anualmente pasan por el centro entre 150 y 200 personas con esta patología que son atendidos por un equipo multidisciplinar coordinado desde el servicio de Neurología.La formación de la ciudadanía evita dañosLa presentación del Plan Ictus ayer en el CHUO sirvió también para acercar esta patología a la ciudadanía en general. Una mesa instalada en la entrada general del complejo, atendida por enfermeras del servicio de Neurología ofrecía información y dípticos explicativos a cuantos pasaban por el hospital Cristal, además de ofrecerles una toma de tensión y del nivel de azúcar en sangre. Ambas pruebas tienen su razón de ser para concienciar a la población en los factores que aumentan el riesgo de sufrir este tipo de accidente cardiovascular que, además de la edad, se puede ver propiciado por la hipertensión, el colesterol aumentado, la diabetes y hábitos como el consumo de tabaco, de alcohol o de drogas, o la vida sedentaria.El personal que atendía la mesa informativa ampliaba también los detalles del folleto sobre cómo identificar que alguien está sufriendo este problema: confusión en el habla, ya que no es capaz de decir correctamente palabras simples, pérdida de fuerza porque no puede mantener elevados los brazos a la misma altura más de diez segundos o la imposibilidad de mostrar todos sus dientes al sonreír. Los facultativos de los servicios que normalmente se implican en la atención de estos pacientes -como Neurología o la UCI- recordaban ayer que el tiempo es un elemento determinante para minimizar el daño y las posteriores secuelas, por lo que la mejor medida ante estos síntomas es llamar a una ambulancia del 061 para que pueda ser trasladado y atendido por especialistas lo antes posible. La recomendación sirve tanto para el ictus isquémico, el más frecuente, producido por una obstrucción que impide que la sangre llegue a una o varias áreas del cerebro; o el hemorrágico, que se origina por la ruptura de un vaso sanguíneo y tiene mayor mortalidad.El nuevo plan facilita aplicar ya los primeros tratamientos en Valdeorras y VerínEl plan Ictus que la Xunta ha puesto en marcha este mismo año y que facilitará, entre otras cosas, la creación de un registro de casos que actualmente no existe, tiene como objetivo reducir los tiempos de asistencia a quienes padecen este tipo de accidentes vasculares en el cerebro. Para lograrlo se incluyen algunos protocolos para reducir los tiempos de respuesta del propio sistema sanitario, entre ellos el que contempla la aplicación de los primeros tratamientos también en hospitales comarcales.En el caso de la provincia ourensana, tanto el hospital de Valdeorras como el de Verín disponen ya de la posibilidad de hacerlo. «Es precisamente de lo más importante de este plan; que da equidad a toda la población, de forma que los que están alejados de un centro terciario tienen acceso a un tratamiento de igual calidad como si estuviesen en una gran ciudad», opina Daniel García. Hasta ahora, cuando un vecino de estas zonas tenía un ictus era trasladado «pero había una demora que impedía tener acceso a unos tratamientos que por tiempo sí podrías tener aquí». La razón es que hay tratamientos en los que su efectividad depende del tiempo. «Hay una ventana que puede llegar a las cuatro horas y media, pero son especialmente efectivos hasta las tres. Si perdíamos esa ventana no había mucho que hacer. Ahora ya podemos hacer la trombotomía y aunque el ictus esté en Verín o en O Barco, el tratamiento precoz por telemedicina se puede hacer allí, y nosotros aquí decidir si el tratamiento de rescate se haría en Ourense o en otro hospital de referencia».