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La lucha contra las falsificaciones se topa con jueces que no penan la venta

Publicada el: 15 de noviembre de 2010

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Una furgoneta cargada con ropa falsificada de las marcas Armani y Hugo Boss fue interceptada el pasado mes de junio por la Guardia Civil en una carretera de la comarca de Valdeorras. Se dirigía a una feria de la zona, pero no pudo llegar a su destino. En agosto, agentes de la Policía Nacional también intervinieron en un local de A Coruña en torno a unos 400 productos que no eran originales. Estos son solo dos ejemplos de la cruzada abierta en Galicia contra los productos falsificados, una lucha que tuvo uno de sus picos en marzo del año pasado, cuando la Guardia Civil desmanteló en Lugo una red que presuntamente repartía ropa copiada por varias ciudades europeas. Ese mismo año, tal y como muestran los datos que maneja el Ministerio del Interior, fueron interceptados en la comunidad un total de 77.437 productos falsificados, una cantidad que representa solo el 1,5% de los intervenidos en el conjunto del Estado.

Pero todas esas actuaciones chocan con varias sentencias judiciales dictadas en Galicia en las que los comerciantes han resultado absueltos de los cargos que se les imputaban. La última fue hace unos días en A Coruña.

El magistrado echó mano entonces de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que establece que con la comercialización de ese tipo de productos no se engaña «porque todo el mundo sabe que compra mala calidad», para absolver a la dueña de tres locales de un mercado coruñés donde había ropa copiada a marcas como Burberry, Levi Strauss o Tommy Hilfiger.

El mismo argumento fue utilizado el año pasado en otras dos sentencias de juzgados de Ourense y Vilamartín de Valdeorras. Empresas consultadas como Tous, cuyas copias son habituales en los mercadillos de toda la comunidad, han preferido no hacer declaraciones sobre el tema.

Un estudio encargado por la Asociación Nacional para la Defensa de la Marca (Andema) muestra cómo en torno a un 18% de la población compra falsificaciones de forma consciente. Aunque el porcentaje se mantiene en los últimos cuatro años, lo que ha crecido en ese período es el gasto medio por compra, que llega a los 38,16 euros.

Mercado

El trabajo calcula que, teniendo en cuenta que los que reconocen comprar marcas falsas dicen que lo hacen una media de dos veces al año, el gasto anual en ese tipo de productos va más allá de los 505 millones de euros. Cogiendo los mismos criterios de cálculo del estudio, pero aplicados a la población que hay en Galicia, la estimación de gasto en la comunidad es de unos 32,3 millones de euros.

Y dónde realizan tal dispendio. Aunque Internet es uno de los espacios en los que es fácil encontrar productos copiados, las ferias y mercados son, junto con el top manta y las escapadas a Portugal, unos de los principales centros de adquisición de estos productos. Hay algunos en los que no es complicado hacerse con prendas falsas de Puma o Tommy, o bolsos y carteras de LV o Gucci. Lo que deja bastante que desear es la calidad. Porque incluso en el mundo de los productos falsos hay una importante diferencia de calidad y precio.

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