Alerta roja: la Xunta ahoga la investigación biomédica
Publicada el: 18 de diciembre de 2010
Volver al inicioLos investigadores de los hospitales gallegos y los profesionales de la salud están más que desconcertados ante los planes de la Xunta para la I+D+i que, según denuncian algunos, pasan por "decapitar" la investigación biomédica que se realiza en los complejos hospitalarios, con las evidentes consencuencias que eso puede tener para la sociedad y el sistema en conjunto.
Fuentes que conocen detalles del nuevo modelo para la investigación -que la Xunta se resiste a presentar públicamente- aseguraron ayer a este periódico que la parte sanitaria, la que se realiza directamente en los hospitales, desaparece del plan de I+D+i que sustituirá al Incite, diseñado por el Bipartito. Los investigadores de biomedicina se quejan además de que los hospitales no pueden acceder a las becas de la última convocatoria -dentro del programa Isidro Parga Pondal,- de plazas para personal senior. "Por primera vez -explican- solo tienen acceso las empresas y las universidades". "Desde los hospitales no podemos acceder a estas plazas, que hasta la fecha nos han servido para ir incluyendo a investigadores senior a nuestros hospitales", advierte al respecto un prestigioso médico en declaraciones hechas a este diario.
Las consecuencias para la sanidad gallega, dicen, pueden ser irremediables. "La investigación en biomedicina es la más traslacional de todas las investigaciones, la que tiene un mayor interés social, ya que se beneficia la totalidad de la población", apunta otro reconocido profesional del Sergas, quien no duda en asegurar que el nuevo plan de I+D+i, junto a la "dejación de las responsabilidades de la Consellería de Sanidade", constituyen un "trágico varapalo a la investigación biomédica".
Los planes de la Xunta, que pasan por aislar la investigación que se realiza en las universidades -hasta ahora el Incite abarcaba la I+D+i de los campus, la de las empresas y una parte más pequeña para la sanidad- ya sacaron a la calle el pasado jueves a más de quinientos jóvenes, que ven peligrar su trabajo y su futuro como investigadores.
Uno de ellos, Antonio Lozano, relató EL CORREO GALLEGO su historia. Con 43 años, recibirá 2011 en el paro, pues el Instituto de Investigaciones Sanitarias del Hospital Clínico de Santiago no tiene capacidad para seguir contratándolo. Antonio lleva años tratando de entender qué genes son los responsables de que algunos tipos de cáncer no respondan a la quimioterapia o radioterapia, y a partir de ahí buscar nuevas opciones de tratamiento. Su conocimiento, el que han almacenado a lo largo de los últimos años, será tirado por la borda en Galicia. Antonio dice sentirse "defraudado" por la "nefasta" política de la Xunta y reconoce que el extranjero es prácticamente la única salida que le queda si quiere seguir investigando. "Me reclaman en Estados Unidos, pero no tengo por qué irme fuera. Tengo hijos y estoy casado", arguye.
Según los datos de la asociación Precarios, la Xunta sólo sacará este año 15 nuevas plazas para investigadores -las del Parga Pondal, destinado a doctores con varios años de experiencia-. La cifra, denuncian, difiere mucho de la alcanzada en los últimos años del Gobierno bipartito, cuando se llegó a una media de 280 nuevas plazas anuales. Los investigadores temen que, con la excusa de la crisis, la Xunta de Feijóo desmantele el sistema científico que, precisamente, comenzaba a asentarse ahora tras el esfuerzo realizado en los últimos tiempos. La investigación sanitaria puede llevarse la peor parte.