Frenazo al párkinson y a la depresión con electrodos cerebrales
Publicada el: 16 de enero de 2011
Volver al inicioLa cirugía de estimulación cerebral profunda que utiliza el hospital Clínico de Santiago para tratar, fundamentalmente, los síntomas derivados del párkinson, además de otros trastornos del movimiento como la distonía -contracciones musculares involuntarias-, está dando pasos para abarcar un mayor abanico de dolencias, como la depresión profunda o el trastorno obsesivo compulsivo.
Los doctores José Luis Relova y Manuel Peleteiro, del servicio de Neurofisiología Clínica del CHUS, abordaron en el I Curso Internacional de Registro Neurofisiológico en Estimulación Cerebral Profunda, celebrado en Santiago, los avances que se están dando en la implantación de electrodos para tratar, por ejemplo, las depresiones graves y resistentes a tratamientos convencionales.
"Hasta el momento hemos logrado a través de esta cirugía -en la que se implantan electrodos a los pacientes que deben permanecer despiertos para comprobar si se estimula zona 'diana' a tratar-, muy buenos resultados en el párkinson", explica el doctor Relova. Y es que el CHUS, que es referente en Galicia en esta técnica, ha logrado reducir en un 90% los temblores y rigidez.
Indica que también se está aplicando para tratar distonías, temblores esenciales o dolor intratable, "en este caso, como uso compasivo".
En un futuro "relativamente corto" esperan utilizar la estimulación neuronal para tratar epilepsias farmacorresistentes, depresión grave y síndrome obsesivo compulsivo.
Relova asegura que "la técnica es la que ya empleamos con el párkinson, por lo que contamos ya con los medios para aplicar la estimulación cerebral a más dolencias, cuyos ensayos clínicos están dando ya buenos resultados".
Al curso que ha dirigido en el CHUS han venido expertos de distintos hospitales de España y de Portugal con el fin de copiar los avances ya obtenidos en párkinson, además de actualizar sus conocimientos en el tratamiento de los trastornos del movimiento