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El Supremo insiste en el derribo de O Piricoto, en Vigo

Publicada el: 2 de febrero de 2011

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El Tribunal Supremo está cansado del asunto de O Piricoto, un edificio con orden de derribo. Tanto que en una sentencia emitida hace unos días literalmente abronca al Concello vigués por un procedimiento dilatorio que ha impedido hasta ahora cumplir una sentencia firme desde hace varios años. «Es esta la tercera ocasión en que llega a nuestro conocimiento, a través de sendos recursos de casación, la manifiesta inejecución de una sentencia firme desde el 18 de abril del 2000».

En esta línea, una vez más el Supremo vuelve a rechazar los recursos presentados por los propietarios del centenar de pisos del edificio de Castrelos y por la promotora, y les condena al pago de las costas en la cifra nada desdeñable de 13.000 euros. Esta decisión se une a los reproches que se suceden a lo largo de los once folios del fallo.

El objetivo de ambas reclamaciones no era otra que conseguir la declaración de improcedencia de la demolición a fin de que pudiera iniciarse el camino de la legalización del edificio. Sin embargo, el Supremo afirma textualmente que «la sentencia que se trata de ejecutar es meridianamente clara y (también) sus consecuencias en orden a la demolición de lo construido al amparo de una licencia ilegal».

A fin de «disipar cualquier duda» se remonta a dos sentencias anteriores en este caso, datadas en el 2004 y en el 2008, en las que establece que «la única forma de ejecutar la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de 1994, que quedó firme al rechazarse el recurso de casación contra esta por el Supremo en el año 2000, no es otra que proceder al derribo total o parcial del inmueble, para lo que la Administración municipal deberá redactar en el plazo de un mes un proyecto de demolición supervisado por la sala sentenciadora».

La conclusión a la que llega el tribunal es que los motivos de casación invocados ahora por los propietarios y la promotora «insisten en lo que han venido manteniendo en toda esta enojosa ejecución de sentencia con el único fin de impedirla».

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