Dos meses después de estrenarse el Galicia el catálogo propio de medicamentos, la orden del Ministerio de Sanidad que abarata el precio de los fármacos provoca un vuelco en el listado gallego y obliga a su reajuste. Como si de una carambola se tratase, el 60% de los fármacos que dejaron de financiarse en la comunidad en enero, vuelen a dispensarse en las boticas gallegas. La actualización del listado no está exenta, según el colectivo de farmacias, “de una cierta confusión”. ¿Por qué? Medicinas que se pagaban en diciembre vuelven a financiarse tras dos meses de ausencia. “Esto implica cambios en el abastecimiento, volver a hacer pedidos de medicamentos que borramos en enero y, sobre todo, volver a explicar cambios al paciente”, explican varios propietarios.
¿A qué se debe la confusión? El catálogo creado por Galicia para financiar los fármacos más baratos (en su mayoría genéricos) no incluyó 427 nombres del nomenclátor nacional y, a partir de enero, este conjunto de medicamentos (los más caros del sistema) dejaron de financiarse en la comunidad gallega, una de las causas por las que el Gobierno decidió recurrir la norma “al crear diferencias entre ciudadanos y romper el sistema de caja única”. Si el Constitucional admite a trámite el recurso todo volverá al inicio, quedando anulado el catálogo gallego. Mientras, Galicia acata las medidas de ahorro fijadas tanto por la Xunta como por el Ministerio de Sanidad.
¿Qué fármacos se financian ahora? Con la bajada de precios de los fármacos establecida por Madrid, Galicia solo excluye ahora 169 medicamentos del nomenclátor nacional. Es decir, 258 marcas que la sanidad pública gallega financiaba en diciembre vuelven a financiarse. Como ejemplo, las farmacias gallegas vuelven a dispensar Carduran (un hipertensivo de los más habituales en las recetas), el Besitran (antidepresivo que ahora cuesta 11,9 euros), la Pantecta (conocido protector de estómago cuyo precio el Gobierno reduce hasta los 9,73 euros) o un antibiótico que ahora sale a 19,7 euros: el Tavanic.
Abastecimiento. La aplicación de las normas de ahorro de la Xunta y del Gobierno provocan en las boticas continuos cambios en su despensa. Ahora han de abastecerse de marcas que en enero dejaron de pedir a las distribuidoras. Algunas conservan parte del stock.
¿Hay que volver a cambiar los tratamientos? Es una decisión del médico. Lo más lógico, según fuentes consultadas, es mantener los tratamientos que ya se cambiaron en enero para evitar confundir al paciente. No obstante, es el facultativo el que preescribe y ahora tiene 258 opciones más para elegir. Como ejemplo, en las boticas gallegas ayer se volvía a dispensar Carduran, es decir, el mismo día de su reincorporación al catálogo algunos médicos volvieron a recetarlo tras su ausencia.
¿Quién ahorra más? Tanto la Xunta, con su catálogo, como el Gobierno, con la rebaja de precios, consiguen que Galicia ahorre en su factura farmacéutica. No obstante, consellería y ministerio discrepan sobre cuánto ahorra cada una, en un contexto de litigio competencial tras la aprobación del catálogo gallego. Mientras el ministerio prevé un recorte de gasto de 78 millones en Galicia con los precios de referencia, la Xunta afirma que con el catálogo ahorra un 60% más. Además de la rebaja general de los fármacos, Sanidade no financia las marcas más caras y otras comunidades sí.