Condenan a un médico a pagar casi 600.000 euros a una paciente que quedó incapacitada de por vida
Publicada el: 3 de marzo de 2011
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El Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo ha impuesto un año de prisión e igual tiempo de inhabilitación para el ejercicio de su profesión a un facultativo que en 2004 ejercía como médico de Urgencias en el Hospital do Meixoeiro: el juez lo considera autor de un delito de imprudencia grave profesional con resultado de lesiones en relación con el caso de una mujer que en la actualidad está incapacitada para las actividades de su vida cotidiana debido a una hemorragia cerebral que le dejó secuelas permanentes. El fallo establece que E.F.S., especialista en medicina interna, deberá indemnizar con más de 596.000 euros a la afectada y a su familia, declarando para ello la responsabilidad civil subsidiaria del Servicio Galego de Saúde (Sergas) y la directa y solidaria de la aseguradora –hasta el límite fijado en la póliza–.
Aunque el médico había alegado en el juicio que tenía la “conciencia tranquila” porque su actuación había sido “correcta”, el magistrado estima sin embargo que fue “negligente” porque cuando asistió a la mujer, que había acudido a Urgencias con fuertes dolores de cabeza, “omitió” la realización de un TAC craneal – “que era la prueba indicada para descartar una hemorragia cerebelosa”, precisa– . Y pese a ello, añade, hizo constar en la historia clínica que sí se había realizado ese TAC y con resultado “normal”, lo que motivó que los demás facultativos que vieron a la enferma siguiesen “una línea de actuación falsa”.
Cefalea
Los hechos ocurrieron en 2004. La tarde del 19 de diciembre la paciente, entonces de 58 años, acudió al Meixoeiro aquejada de un fuerte dolor de cabeza. Una médico le diagnosticó cefalea tensional y volvió a su casa. Pero al día siguiente, debido a que los dolores no remitían, tuvo que ser trasladada en ambulancia de nuevo al servicio de Urgencias del hospital vigués, donde en esta ocasión la atendió el condenado, que omitió la realización del TAC pero indicó que sí se había efectuado, “condicionando toda la actuación médica posterior”.
Este médico le diagnosticó “cefalea tensional y emocional vinculándolo a una situación de duelo familiar” y la mujer fue derivada a Psiquiatría, donde se le administraron ansiolíticos y quedó en observación. Pero al día siguiente su situación empeoró y ya se le hizo el TAC, que diagnosticó hemorragia en el cerebelo. Fue operada en el Xeral y en un mes tuvo que someterse a otras dos intervenciones. Para el juez, hay relación de “causalidad” entre la “omisión producida” y el resultado lesivo. El fallo no es firme y cabe recurso ante la Audiencia Provincial.