COVID persistente como accidente laboral
Publicada el: 8 de mayo de 2026
Un Tribunal de Instancia, Sección de lo Social, reconoce que la situación de incapacidad temporal por COVID persistente de una enfermera contagiada en su centro de trabajo es accidente de trabajo.
Nuestra clienta, enfermera, prestaba sus servicios en un Centro de Salud cuando sufrió un primer episodio de COVID-19, proceso que fue reconocido como accidente de trabajo. Meses después cursó una nueva baja tras una nueva infección por COVID-19, desarrollando posteriormente un síndrome de COVID persistente con predominio de asma y fatiga.
A pesar de ello, el INSS entendía que esta segunda baja carecía de nexo laboral suficiente y calificó la baja derivada del COVID persistente como contingencia común. Frente a ello, interpusimos demanda solicitando el reconocimiento del origen profesional de las secuelas.
La sentencia corrige así el criterio mantenido por la entidad gestora y razona que, habiendo quedado acreditado el origen laboral del primer contagio y concurriendo circunstancias similares en la segunda infección, procede extender la consideración de accidente de trabajo a la baja por COVID persistente.
No es una sentencia pionera, pero se enmarca en una línea jurisprudencial favorable al reconocimiento del origen profesional de las secuelas derivadas del COVID-19, que iniciamos hace tres años con la primera sentencia -esa sí, pionera- que reconoció la contingencia profesional de un COVID persistente.
Con ello, los profesionales sanitarios gozan de una mayor protección en materia de prestaciones y, sobre todo, del aseguramiento en caso de que pueda derivar en una incapacidad permanente.
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