Logo

Pérdida de riñón tras intervención de litiasis

Publicada el: 6 de agosto de 2026

Sentencia de un Tribunal de Instancia que condena al SERGAS indemnizar a nuestro cliente con 50.000 euros por la pérdida de un riñón debido a la demora en realizar una ecografía tras intervención de litiasis.

Nuestro cliente fue intervenido para solucionar su problema de litiasis (lo que comúnmente se denomina piedras en el uréter).

Se le puso un catéter doble J y luego se retiró realizándose un primer control radiológico.

El urólogo indicó entonces una ecográfica de control, que las guías europeas establecen que debe hacerse antes de 6 meses.

Se le hizo a los 11 meses cuando nuestro cliente ya padecía una hidronefrosis severa, sin posibilidad de salvar el riñón, que tuvieron que quitarle.

Acogiendo nuestra demanda la sentencia dedica con estas “perlas” al SERGAS: 

Resulta incuestionable que ha habido una demora injustificable, incomprensible en la asistencia sanitaria que se le debía proporcionar al recurrente y esta tardanza se tradujo en la pérdida de un órgano como el riñón, que se podía, debía haber evitado. 

Parece mentira que sucedan estas cosas hoy en día

Urge solventar la comunicación entre los distintos servicios que intervienen en la asistencia sanitaria porque el supuesto enjuiciado constituye un buen ejemplo de que esa óptima conexión resulta indispensable para que la atención sanitaria sea normal, correcta. 

Debe ser asequible, fácil, establecer un sistema de alertas en virtud del cual (…) en un determinado plazo, vencido éste, informáticamente se active alguna señal en el servicio prescribiente a fin de que se adopten las medidas necesarias para agilizar esa prueba, para informar al paciente.

Da la impresión, después de tantos años gestionando reclamaciones similares, que en nuestra sanidad pública se hace fácil lo difícil, pero lo fácil no se hace fácil, pues las demoras asistenciales se corregirían con un sencillo sistema de información al paciente para evitar que la espera le cueste un riñón… o su propia vida.

Si el sistema no puede atender la demanda al menos que informe al paciente de los riesgos de la espera para que pueda actuar en consecuencia, pues una ecografía, por ejemplo, tiene un coste inferior a 200 euros, que luego podría repercutir al SERGAS.

Lo triste es que quizás se prefiera pagar los errores judicializados que implementar las mejoras para evitarlos.

Volver al inicio
Cargando datos...